Eileen Gray_retrato

Eileen Gray | lo bello en lo útil 

En la galaxia que preside en el nacimiento del diseño contemporáneo, Eileen Gray (Wexford, Irlanda. 1878-1976), arquitecta y decoradora, sigue siendo una de las personalidades más interesantes y misteriosas. Recluida, exigente, silenciosa, en la imposibilidad de integrarse en ningún grupo, esta mujer marginal ha esta a punto de caer en el olvido de la historia por el efecto conjugado de su gran timidez y del hermetismo de una producción ajena a toda facilidad. Las formas engendradas por Eileen Gray, desconcertantes en su tiempo, no han perdido nada de su novedad. Quizás es la razón por la cual su obra, si exceptuamos las lacas, ha permanecido en una penumbra familiar sólo para los iniciados. Esta aristócrata del diseño, exigente consigo misma antes de serlo con los demás, no ha confundido nunca simplicidad y pobreza.

El Centro Pompidou en París, ha realizado una merecida e inédita retrospectiva de la extensa carrera de Gray, muchos de su muebles, hoy piezas de coleccionismo, se exponen al público por primera vez junto a sus pinturas, fotografías y dibujos arquitectónicos. El conjunto de este trabajo laborioso e inspirado revela una de las cualidades esenciales del estilo Gray. Compatible con su discreción, cada objeto, cada plano, cada búsqueda del diseñador afirma su refinamiento supremo. Calificativo que rara vez ponen de relieve los defensores de “lo bello en lo útil”.

En palabras del comisario de la exposición Cloé Pitiot, “ Gray no era diseñadora, arquitecta o pintora. Ella era simplemente una artista, una creadora total que expresaba su sensibilidad en el espíritu de la obra de arte total.”

Fuentes: Eileen Gray. François Baudot

 

Lámpara Disa_ Coderch

Lámpara Disa | J.A Coderch 

“Lo que verdaderamente fascina de esta pieza”.

La lámpara DISA, también conocida como lámpara Coderch, con forma de calabaza, premiada y admirada, fue el único modelo de lámpara que el genial arquitecto José Antonio Coderch ( Barcelona,1913-1984) llevó a la fabricación. En ella se reúnen gran parte de las inquietudes que acompañaron a Coderch a lo lago de su vida, como la noción de lo doméstico, el juego de la luz, la atemporalidad del diseño, la memoria o la forma orgánica.

Actualmente se reedita con la supervisión de los Herederos de Coderch,  recuperando las dimensiones, materiales y proporciones originales diseñadas por Coderch así como dotándola de la tecnología LED.

Lo que verdaderamente fascina de esta pieza, es la naturalidad con que su diseño soporta el paso del tiempo, quizá sea por su simplicidad de forma o la calidez de su material,  la lámpara diseñada en 1952 se ha convertido en un clásico del diseño.  En 1962 fue reconocida  con el premio Delta de Oro ADI/FAD.

Según palabras del propio José Antonio Coderch: “el problema esencial para nosotros era el proyecto de una lámpara de luz ambiente. Una vez realizada, se vio que la luz que producía daba intimidad y se parecía a la del fuego de una chimenea”.

La lámpara “Coderch” ilumina cálidamente uno de nuestros escaparates de “primavera auténtica”, recreando en este espacio la atmósfera en la que nos sentimos cómodos, protegidos, seguros, desinhibidos o relajados. Un espacio repleto de emociones que nos conducen a un mismo lugar, a los nuevos valores del hogar y de la arquitectura, y que también están presentes en la obra de José Antonio Coderch, y en su idea de arquitectura moral, ética y respetuosa con sus moradores.